
Las pequeñas aldeas de su tierra natal, Bretaña (Francia), rápidamente se poblaron con sus escuelas. Allí donde el Estado ni la Iglesia llegaban, los Hermanos del Padre La Mennais fundaban una escuela para procurarles una educación de calidad inspirada en los valores del Evangelio.
Años más tarde, le llega un pedido sorpresivo: enviar a sus Hermanos a las colonias francesas. Aunque los principios no fueron esperanzadores, siempre encontró Hermanos disponibles para vencer las dificultades.
Las fronteras de servicio a los jóvenes son móviles. Toda la vida de Juan María ha consistido en tener los ojos bien abiertos, despiertos los oídos, para ir a la frontera, al extremo, porque desde allí llegan las voces más apremiantes de los hombres y provocan.
Los Hermanos Menesianos están hoy extendidos por 25 países de
los cinco continentes.
En todos ellos, el deseo primero y más profundo es dar a conocer a Jesucristo
a los jóvenes por medio de la educación. Inspirados en las palabras
de Jesús: “Dejen que los niños vengan a Mí”
(Mc 10, 13-16), los Menesianos crean comunidades en las que se transparenten
las actitudes de Jesús Maestro.
Donde estén los jóvenes, están las llamadas que ellos deben escuchar, los rostros que deben ver con unos ojos diariamente sorprendidos. Y donde estén los jóvenes con más urgencias, con más necesidades, con más sed de atención y afecto, allí deben estar con un corazón apasionado y misericordioso.
Si sientes que este llamado resuena en tu interior, no temas buscar caminos
de ayuda para clarificar lo que Dios quiere de ti.
Todos estamos invitados por Dios a participar de la construcción de su
Reino. Pero, cada uno debe descubrir su forma particular. Tal vez, encuentres
en la forma menesiana de seguir a Jesús, la manera de realizarte plenamente
como persona y como cristiano.
Si tienes interés de hablar personalmente con nosotros, no dudes en escribirnos
a menesianosic@yahoo.com. Buscaremos la forma de ayudarte.